Ícaro Café
Dar profundidad cultural a una categoría donde casi todos hablan del producto.


La brecha que había que cerrar.
En un mercado colombiano saturado, Ícaro necesitaba posicionarse durante sus primeros doce meses y crear una base capaz de competir con marcas consolidadas de café de alta calidad.
Primero, una dirección defendible.
En lugar de competir solo por origen o notas de sabor, definimos una experiencia sensorial guiada para profesionales: cada persona podía descubrir su mezcla y su taza ideal con un barista experimentado.
Después, cada parte trabajando junta.
Los pilares de marca unieron carácter, precisión y el imaginario de la mitología griega. El resultado fue una identidad contemporánea, lúdica y premium con una voz propia para producto, experiencia, suscripción y expansión.
El trabajo debía mover algo real.
El sistema permitió que el café se vendiera como producto y como experiencia recurrente.